FanFiction: La hija del viento - Pity parker. Capitulo VIII
Freaky Friday
Draco caminaba tranquilo canturreando, como siempre. Dobló la esquina y vio un patrullero policial, aunque eso ya no le llamaba la atención, siempre había vigilancia cerca del despacho. Se sorprendió al ver dos patrulleros más ya instalados a las puertas del despacho, y a la recepcionista llorando en la puerta.
-Susan, qué ha pasado? -Le preguntó a la joven, una aspirante a abogada bastante jovencita.
-Oh, Dr. Malfoy. Algo terrible, nos han asaltado, apenas llegué encontré la puerta abierta, yo estoy segura que la dejé bien cerrada anoche, lo juro, lo juro por lo que mas quiera- sollozaba la joven- No entiendo porque si no se han llevado nada. Oh Dr. Malfoy, si ud. viera su despacho, es con el que mas se han ensañado.- siguió sollozando acongojada la joven.
Draco se apresuró a entrar en la oficina, cuando un oficial le detuvo en la puerta.
-No se puede pasar- dijo toscamente el oficial
-Yo trabajo aquí, soy el Dr. Draco Malfoy, me dijo mi secretaria que mi despacho es el más afectado, exijo hablar con el oficial a cargo- le contestó
Ante esto el oficial no pudo hacer más que dejarlo pasar. Draco caminó entre un desorden de papeles y libros desparramados por doquier hasta su despacho. Cuando entró, todo era un absoluto desorden, tenía el escritorio prácticamente dado vuelta, con todos los cajones tirados, los sillones rotos, todo destrozado. Un oficial que parecía que era el que estaba a cargo se acercó.
-Ud. es el Dr. Malfoy? -Le preguntó mientras veía en una libretita lo que tenia anotado- Soy el Inspector Barnaby, guardaba algo de valor aquí?
-Draco, dígame Draco. No, de valor económico no guardaba nada, solo algunas cosas de valor sentimental…. –miraba el desorden del piso como tratando de encontrarlas- …..las fotos, las del viaje a Francia, y algunas del de Italia- decía desconcertadamente.
-Bien. Entonces, no se han llevado nada de valor económico, es raro pero en este barrio suele pasar. El dueño del estudio ya está haciendo la denuncia. Por el momento nosotros nos retiramos, ya terminó nuestra tarea aquí- El inspector se despidió y se marchó.
La mañana de Draco transcurrió rápidamente tratando de acomodar todo el desorden que era su despacho, casi sin magia, para que su secretaria que entraba y salía de sus despacho no notara nada, la pobre no dejaba de sollozar de a ratos echándose la culpa de lo ocurrido.
En cambio, la mañana de Hermione en el ministerio fue mas larga que de costumbre, como si el tiempo se encaprichara en ir mas despacio, miró el reloj por centésima vez, ahora solo faltaban cinco minutos para las doce.
-Hermione, Hermione, me escuchas?- le dijo Maggie, mientras la miraba con cara de esperar una respuesta.
-Qué?,- dijo Hermione, volviendo de dentro de su cabeza- Lo siento, no te estaba escuchando.
-Me parecía. Te repito, lo que opino es que una de las concesiones podría ser el hecho de que se estipule una prórroga al contrato, sin necesidad de licitación por cinco años, qué te parece?- le preguntó su secretaria
-Sabes qué Maggie? Mejor nos tomamos la tarde libre y el lunes venimos con la mente despejada y revisamos nuevamente el proyecto, te parece?
-Si, mejor no veo que me estés escuchando- le dijo Maggie ya resignada.
******
Un par de pisos mas arriba una reunión se llevaba a cabo en el despacho de la Subdirectora del Departamento de Aurores, Anna Parker. Se encontraban dispuestos en una mesa redonda. A la izquierda de Anna estaba Harry Potter, y luego estaban Inquisidor Greyback de Astronomía, Pithya Sunset de Profecías, Bennedict Reeve el Superintendente de Azkaban, Pixie de Senn de Astronomía Muggle, Fingolfin Senn de Relaciones con la comunidad mágica y, el último en entrar, Ted Lupin de relaciones con la comunidad muggle. Todos ellos eran aurores de primer nivel, y cada uno a su vez estaba relacionado a un departamento distinto
-Entonces, resume Inquisidor- le dijo Anna pensativa, sus manos se entrelazaban con gesto de preocupación sobre su rostro
-Bien, el departamento de Astrología no puede determinar cuando se realizará la alineación, pero estipulan que para final de Octubre, no lo toman como riesgo de nada- le respondió el joven auror.
-Teddy, qué información traes de la calle? -Ahora el que preguntaba era Harry.
-Pues, nada en concreto -Respondió el mas joven de los aurores, también el más apuesto ;)- Las brujas mas ancianas dicen que la aparición de Hecate en el cielo es un mal presagio, pero es una leyenda urbana, más que una certeza de algo.
-Bien. Pix, qué piensan los astrónomos no mágicos?- siguió preguntando Harry.
-Ellos toman a Hecate como un cometa de radio irregular, aunque estiman que la alineación será para principios de noviembre coincidiendo con el equinoccio de invierno. Aparte de eso no saben mucho, aunque también han hecho una estimación en retrospectiva y aseguran que su último paso en alineación con Marte fue para el nacimiento de Voldemort, sólo que la variante en la actualidad es que a la alineación se suma con Venus
-Siempre tan completo lo tuyo, Pix- le agradeció Anna, mientras prosiguió con Reeve- Y Ben, qué actividades hay en Azkaban y Villinger (ésta última era la prisión para delitos de menor importancia).
-Todo tranquilo, no hay ningún tipo de actividad extraña. Igualmente se reforzó la seguridad externa, sin que los detenidos lo noten a fin de no levantar sospechas- contestó el auror.
-Fingolfin, tú nos tienes algo, verdad? -le preguntó Anna.
-Pues sí, en los últimos días se ha visto al ex - mortifago Stanley Shunpike merodeando algunos barrios muggles y tambien en las casas de algunos otros mortifagos que le eran fieles a Lucius Malfoy, pero creemos que para cometer algunos robos menores. Igualmente le tenemos un ojo encima- le informó el apuesto moreno ;)
-Y tú, Teddy?- interpeló al más joven de los aurores Harry, que además era su ahijado.
-Yo no tengo nada en particular, sólo algunos robos menores perpetrados por un par de squibs, pero esa situación ya está bajo control.
-Bueno, entonces ya que todos han terminado sus reportes pasemos a la información que tengo para darles- comenzó a relatar Harry- Me tomaré dos semanas de vacaciones, a cargo quedará, como siempre, Anna. Todo seguirá operando igual, estaremos más que atentos ante cualquier señal de que la profecía 5789 esté por cumplirse o algo por el estilo. Ya todos saben del plan de contingencia, ante cualquier eventualidad no duden en contactar a Anna que tienen una misión distinta en caso de que algo suceda. Tienes algo para agregar? – le preguntó el ojiverde a su subdirectora.
-No, nada en particular, resumiste todo muy bien. Sólo les repito, cualquier actividad me llaman de inmediato, la profecía involucra a personas inocentes, recuerden que hay niños en medio y queremos hacer todo de la manera más silenciosa posible, sin levantar sospechas de la prensa, bien sabemos que la Srta. Skeeter nos tiene en la mira por cualquier paparruchada y no tiene reparos en mentir.
Dicho esto la reunión terminó y todos se marcharon excepto Pithya y Pixie, las mejores amigas de Anna.
Pixie conjuraba una tasa de Lapsang Souchong– el té favorito de Anna-, y Pity (el diminutivo de Pithya) invocaba unas galletitas; sus amigas, sabían su secreto y de la pesada cargaba que soportaba por estos días.
-Cómo estas? -Animó a preguntar Pity
-Consternada, chicas. Tengo miedo por mi familia, el trabajo de Ari es muy expuesto pero no tengo otra opción, tengo una sensación en el pecho que a veces me ahoga y me dan ganas de llorar- hablaba Anna con una expresión cabizbaja que no le era propia
-Y tu hermano? -Le preguntó Pixie mientras le acercaba la taza de té
-Él sabe de la profecía pero no sabe lo que siento; es como si en algún lugar de mi cuerpo supiera que se acerca la fecha; pero no quiero alarmarlo, puede querer tomar las cosas en sus manos y no quiero exponerlo, ustedes me entienden- dijo mirando a las chicas
-Claro que te entendemos, cariño- le dijo Pity
-Sabes que cuentas con nosotras para lo que sea- continuó Pixie
-Oh, gracias chicas. No sé lo que haría sin ustedes- las dos amigas abrazaron a ésta última en señal de apoyo incondicional
*****************************
Hermione bajaba apresurada por el ascensor, ya no podía esperar mas, debía halar con Draco, contarle las dudas que tenía respecto a la “intervención” que le habían hecho sus hijos y lo probable que veía que ellos hicieran algo más, algo menos conveniente para la tranquilidad familiar que tanto tiempo había tratado de sostener. Subió al auto, por carretera en menos de 20 minutos estaría en Southgate. Paró el auto frente al despacho de los abogados Ellmann & Asoc., tocó el claxon, sólo esperaba que Draco no hubiera tenido que ir a la corte.
Draco que tenía su oficina junto a una de las ventanas, miró por ésta hacia afuera. Allí estaba ella, radiante como siempre, eso le encantaba. Se apresuro a meter lo que tenía pendiente en su bolso y se marchó.
-Susan, -le dijo a la recepcionista- No me esperen a la tarde, tengo un compromiso. Ya acomodé lo mas que pude. Por el resto no te aflijas, está bien, el lunes terminamos. Me llevo los papeles del caso Akai para estudiarlos el fin de semana. Nos vemos, que descanses- y se marchó
-Adiós Sr. Malfoy, que la pase bien el fin de semana, saludos- alcanzó a decir la joven antes que Draco se marchara definitivamente
Draco entró en el auto, saludó a Hermione pero no pudo evitar ver su cara de preocupación. Antes de que le pudiera preguntar algo, ella encendió el auto y le comentó.
-Tenemos que hablar Draco,- dijo muy consternada la castaña
-Qué sucede, amor- le contestó el, acomodándole un mechón ondulado rebelde detrás de la oreja.
El departamento que compartían quedaba convenientemente cerca del lugar de trabajo de Draco, por lo que no tardaron en llegar más de un par de minutos. La castaña detuvo el auto y se volteó de modo de quedar frente a Draco, quien se acomodó de igual forma. La miraba con ojos de perrito herido, pues sentía que lo que estaba por decirle su amada era de importancia.
Hermione expresaba preocupación en sus ojos, tragó saliva y comenzó.
-Anoche, cuando nos fuimos de tu casa, Rose me dijo que sabía lo nuestro, y por el contrario de reprochármelo, echarme en cara las cosas, me dio todo su apoyo, me dijo lo mucho que te quería y lo que tú los quieres a ellos- continuó Hermione mientras una lagrima rebelde escapaba de sus ojos- No los entiendo, no sé que hacer. Y si deciden hablar con su padre? Un tribunal fácilmente podría quitarme su custodia, no quiero perderte y no quiero perderlos a ellos- finalmente la castaña comenzó a llorar.
Draco, que la miraba atento, secó las lágrimas que brotaban en su rostro con una suave caricia y le brindó un tierno beso en la frente. Con una mano, tomándole el mentón, alzó su rostro hasta que sus ojos se encontraron.
-Nadie te va a quitar nada y menos a tus hijos. Eres una excelente madre, eso no lo cambia ni lo nuestro ni nadie. Además, mi hijo también me expresó algo similar, y por lo que me dijo los tres están de acuerdo en que deberíamos formar una familia los cinco juntos – acentuó ésta última palabra en particular, porque a él tambien le preocupaba la situación- Si lo hubieras visto anoche diciendo me que luchara por tu cariño. Tú sabes que su madre nunca le permitió que la llamase mamá; creo que realmente tiene ganas de tener una y estoy convencido de que quiere que su “mamá” seas tú.
Hermione se sintió aún peor, nunca pensó en el hijo de Draco y de cuanto el muchacho, pues tenía ya 16 años igual que su hija, necesitaba una madre. Entonces comprendió a sus hijos, ellos debido a las constantes ausencias de Ron, estaban en la misma situación que Scorpius. Él necesitaba una madre y ellos un padre. Aunque la solución necesitaba medidas dolorosas, el resultado final los favorecía. Alguien dijo el fin justifica los medios.
-Sabes qué me dijo Scorpius también? Que este fin de semana vayamos a la casa de mi madre en Midsummer, todos juntos; en ese momento lo ví como un idea loca pero ahora que me cuentas lo que te ha dicho tu hija lo encuentro razonable- dijo Draco y se animó a proseguir- Porqué no subimos un rato? Tomamos una taza de té, comemos algo y evaluamos la situación.
-Si, mejor verdad? Más calmados veremos que es lo mejor para hacer- le respondió Hermione.
Subieron la escalera tomados de la mano. A pesar de la situación, Draco sabía lo que tenía que hacer para que su castaña se sintiera mejor. Antes de llegar a la puerta, se volteó para quedar frente a Hermione, la miro a los ojos y su rostro dibujó una media sonrisa en su rostro. Sin soltar la mano derecha de Hermione posó su mano libre en la mejilla de ella y muy dulcemente la comenzó a besar. Hermione se dejó llevar por el impulso, cerró los ojos y fue correspondiendo el beso, aumentando su intensidad. Pronto los brazos de Hermione rodeaban la nuca del rubio, quien a su vez la abrazaba por la cintura acercándose suavemente hacia la puerta. Soltaron sus labios, ocasión que Hermione aprovechó para juguetear con el cabello que caía sobre la frente de Draco y hacer que las puntas de sus narices se rozaran suavemente, permitiendo que sus alientos agitados se mezclen en uno solo. Draco por su parte le seguía el juego a la castaña, mientras que su mano izquierda buscaba su varita. Susurró “alohomora” apuntando hacia la puerta, la que suavemente cedió. Draco apoyó la espalda de Hermione sobre la puerta para así empujarse hacia dentro del apartamento, momento que le permitió a ella de un pequeño salto entrelazar sus piernas a la cintura de él. De un suave empujoncito la puerta se abrió, mientras los amantes se seguían besando apasionadamente con los ojos cerrados. Al entrar, Draco notó que pisaba algo extraño en el suelo. Abrió los ojos, y, repentinamente, cortó el beso.
-Maldita sea! -dijo Draco, sorprendiendo a Hermione, quien lo miro con desconcierto
-Qué?- dijo ella y se soltó de la posición en que se encontraba sólo para notar que todo el departamento era un completo desastre.
Libros por el suelo, los utensilios de cocina rotos, abollados, la heladera abierta, restos de comida por el suelo, los sillones prácticamente destripados, los portarretratos destrozados, las sabanas y el resto de la ropa de cama dentro de la cocina. Todo estaba fuera de lugar y revuelto.
-Nos han robado -atinó a decir tapándose la boca con las manos- Es increíble.
-No, no, y no. Esto no puede ser - dijo Draco en voz alta totalmente consternado- Esto no es un simple robo -miró a Hermione, la cual también estaba muy consternada, aunque no dimensionaba el problema en la manera que lo hacía Draco – Vuelvo enseguida, tú quédate aquí… no, mejor no…pueden volver- dijo nerviosamente.
-Draco! -le dijo la castaña- Qué acaso no fui la mejor bruja de mi generación? –le replicó.
-Lo siento, amor, lo siento. Es que me pongo muy nervioso, pero enseguida estoy de regreso- con éstas últimas palabras desapareció.
Anna miraba tranquilamente por la ventana de su despacho mientras degustaba un moccachino, tranquilidad que duró hasta que la interrumpió un sonoro clak
-Anna, Anna? Estás…? -Dijo Draco mirando el interior de la oficina
-Oh, Draco, me asustaste, cielo. Qué te sucede que estas con esa cara? -le dijo mientras se acercaba a él y gentilmente le acomodaba un mechón de cabello que caía sobre su rostro y le acariciaba una mejilla.
-Alguien entró a robar la oficina donde trabajo, pero no me falta nada, y también entraron a robar el departamento que comparto con Hermione y a simple vista no falta nada. No me parece que sea una simple coincidencia, sé que la fecha está cerca y me preocupa- dijo Draco a una velocidad increíble.
Anna tomó las manos de Draco para tranquilizarlo. - Draco te ahogas en un vaso de agua. Seguramente es una simple coincidencia. Quédate tranquilo. Si te hace sentir mejor, le diré a uno de los muchachos que investigue, pero no tienes de que preocuparte, te lo aseguro.
-Si tú me lo dices, me quedo tranquilo. Confío en tí- le dijo Draco, notoriamente más relajado- Entonces me voy, dejé a Hermione sola en el departamento.
Se despidieron con un beso en la mejilla. Inmediatamente después de que Draco desapareció, Anna llamo a Senn para que investigara. Ella no creía que fuera una coincidencia como le dijo a Draco, pero no lo quería preocupar, ni mucho menos transmitirle el miedo que sentía.
Draco se apareció al instante en el departamento. Hermione ya había acomodado la mayor parte de las cosas con magia y reparado el resto. Apenas la vio, la abrazó.
-Donde estabas? Me estaba preocupando- le dijo ella mientras rozaba sus labios con los de él.
-Nada, es que me asusté y me puse histérico, solo eso- dijo omitiendo la fugaz visita al ministerio- Viste si falta algo, amor?
-Creo que no falta nada, solo están rotas algunas cosas y no encuentro un par de fotos, específicamente la de la excursión de los chicos el año pasado- le comentó
-La fotografía en la que estamos todos juntos? -Le preguntó Draco
-Si, justo esa- le respondió la castaña- Sabes, Rose me dijo que desde ese viaje es que empezaron a tener sospechas de nosotros.
-Desde esa fecha?. Nos deben haber visto escabullirnos por algún callejón o a la sala multipropósito- recordó Draco y el rostro le brillaba por los recuerdos.- Mejor, vamos a casa, los niños deben estar almorzando y podremos hablar tranquilos. Estar aquí me pone nervioso.
Cerraron bien el departamento, por si acaso Hermione lanzó un hechizo cerrojo a la puerta, y se marcharon hacia la casa de Draco. Con todo el ajetreo del robo eran cerca de las 14 hs.
Cuando llegaron los chicos ya habían terminado de almorzar, limpiado la cocina y estaban con todo dispuesto para estudiar, también con todo listo para poner en marcha su plan.
0 comentarios:
Publicar un comentario